Los masajes proporcionan
bienestar, no solo al cuerpo, sino también a la mente. Se
empezaron a utilizar con fines curativos y religiosos en las antiguas civilizaciones,
como China, y Persia por médicos y religiosos. En la actualidad
han vuelto a cobrar importancia.
Los griegos y los romanos, utilizaban
los masajes para aliviar el cansancio de los soldados, para curar enfermedades
y para conseguir mantener el buen estado del cuerpo en general. No
en vano, fue en la época del Imperio Romano, cuando se pusieron
de moda las famosas termas.
Después de que se disminuyera
su costumbre, el Renacimiento rescató la practica de los masajes,
como otras muchas tradiciones de culturas antiguas. En la actualidad,
debido al interés creciente por los cuidados del cuerpo, el masaje
cobra renovada importancia. Entre sus beneficios se incluyen: mejorar
la circulación sanguínea, disminuir las estrías y
cicatrices, el fortalecimiento de los músculos débiles, tonificar
la piel, además de evitar el insomnio, el estrés y la ansiedad.
Algunos tipos de masajes:
Masaje tonificante: sirve para
devolver a los músculos la tonicidad y fuerza que han perdido, después
de un periodo de inactividad.
Masaje energético: es
el indicado para desbloquear contracturas musculares, que se producen por
estados de tensión, que se han prolongado en el tiempo.
Masaje relajante: mediante
una presión ligera, pero repetida de forma rítmica, se elimina
el dolor, y se relajan los músculos.
Masaje descongestionante: el
objetivo es eliminar los líquidos que se acumulan, lo cual se consigue
mediante técnicas que comprimen los tejidos suave e intermitentemente.
Masaje de drenaje linfático:
logra un estado de tranquilidad, al descongestionar los ganglios linfáticos,
y drenar los tejidos de toxinas.
Hidromasaje: Masaje a base
de agua, y que puede ser de varias formas como por ejemplo los Chorros
a presión, que se utilizan para combatir la celulitis y la obesidad
ya que mejoran la circulación sanguínea. También
los Baños de remolinos, que se consiguen con chorros de agua o de
aire a presión en una bañera, y que es especialmente indicado
para problemas de circulación.
Las técnicas orientales que
se basan en la presión de los dedos sobre zonas especificas.
A modo de ejemplo, la Digito puntura, técnica china que se basa
en la presión de los puntos de acupuntura. También
Shiatsu, que es una técnica japonesa que se basa en la presión
fuerte utilizando la totalidad del peso del cuerpo sobre las zonas que
se quiere tratar. Se utiliza para mejorar la circulación sanguínea
y también linfática.
Esto es solo una muestra, el abanico
de posibilidades de los masajes es muy amplio. Además de los
beneficios mencionados, es un tratamiento de belleza para la piel, que
nos hará sentir mejor por dentro y por fuera. Anímate,
y regala a tu cuerpo y a tu mente un relajante masaje.