Limón:
salud y belleza
Una buena alimentación
es la llave para conseguir un cutis perfecto, un pelo sedoso, un tipo excelente
y, lo más importante, una buena salud. De sobra sabemos que
las frutas son muy beneficiosas para nuestro organismo pero, sin duda,
el primer puesto es para el limón, fuertemente criticado en su momento
como descalcificador, favorecedor de la tuberculosis, agresivo para el
estómago, etc. pero, en realidad, una de las mejores ayudas para
la digestión, debido a la reacción biliar que produce. También
favorece la asimilación y fijación del calcio y se recomienda
como ayuda en regímenes de adelgazamiento.
Una cura de
limón alivia la tensión alta, la mala circulación
de la sangre, el endurecimiento de las arterias, las venas distendidas,
los vasos sanguíneos frágiles, etc. Se trata, además,
de uno de los más rápidos y efectivos depuradores de la sangre
que se conoce. Acaba con los parásitos y las bacterias que
provocan la disentería, el tifus, el escorbuto, el cólera,
etc.
El limón
acaba con las toxinas cristalizadas que se concentran en las articulaciones,
como ocurre en casos de reuma y artritis e, incluso, con la de los riñones
y la vejiga. Asimismo, descongestiona, estimula y limpia el hígado;
las sales potásicas y la glucosa que contiene sirven para tonificar
el corazón y es excelente para mejorar la fluidez de la sangre sin
afectar la coagulación.
En fin, una
joya de la Naturaleza, pero tampoco hay que excederse. La cura de
limón hay que realizarla sin prisas, aumentando o reduciendo la
dosis, según sea necesario. Se debería empezar con
medio limón diario, hasta que se acostumbre el organismo y luego
ir aumentando medio cada 3 días hasta llegar a consumir de 2 a 4
limones diarios. La cura de artritis admite un consumo de 8 limones
diarios.
El limón
también tiene infinidad de usos externos: unas cuantas gotas en
las fosas nasales sirve para aliviar las migrañas; frotar las encías
con su cáscara las fortalece; alivia los picores producidos por
picaduras de insectos; combate los sabañones y fortalece la parte
sensible de los pies, además posee un gran poder antiséptico
y cura las heridas.
La mejor forma
de tomar su zumo es mezclado con agua, antes o después de las comidas
(con agua caliente) o a lo largo del día como bebida refrescante.
Debe endulzarse con miel y NUNCA con azúcar, y esta mezcla tan nutritiva
sirve para combatir catarros e irritaciones orales. Para fortalecer
el hígado conviene añadir cáscara de limón
en las ensaladas, de hecho, debe sustituirse el vinagre por el limón.
Debería tomarse el limón tal cual, es decir, piel, pulpa
y semillas.... si es usted capaz de hacerlo, enhorabuena.
Fuente: Redacciión
MujerPlus.com | Pilar Sariñena