Los
hombres latinoamericanos hemos crecido reprimidos de expresar nuestros
sentimientos desde que somos infantes, pasando por el colegio, universidad
y vida adulta, hasta volver a traspasar en nuestros hijos los mismos comportamientos
y valores inculcados por la sociedad y la familia.
Pero, ¿los
hombres y la sociedad estaremos cambiando? La floreciente industria
de la moda masculina, los medios de comunicación, como la televisión
y el cine están posicionando al hombre moderno como un ser que puede
ser vulnerable a todas las situaciones que presenta la vida y afrontar
sus sentimientos con mayor aceptación.
Por otro lado
los artículos de uso personal que encontramos en el mercado nos
dan la esperanza de ser y creernos que somos más atractivos y jóvenes,
tema que el mercadeo y la publicidad están desarrollando escalonadamente
para la venta de sus productos, muchos de ellos basados en la conquista
del sexo opuesto.
"El hombre
está empezando a darle más importancia a su apariencia".
Quizás el estilo de vida actual nos obliga a tener una mejor imagen
para conseguir un empleo y aceptación en los grupos a los que pertenecemos.