Definición
Causas
Síntomas
Diagnóstico
Prevención
Tratamiento
Definición
Es una respuesta natural
del organismo cuando no se descansa lo suficiente o hay cambios en el estilo
o ritmo de vida, así como cuando se presentan problemas en el hogar,
escuela o trabajo. Produce nerviosismo y puede afectar a cualquier
edad. Cuando una persona padece estrés es mayor el riesgo
de sufrir enfermedades leves como resfriado o tos, debido a que dicho estado
emocional disminuye las defensas del cuerpo.
Causas
Ritmo de vida acelerado.
Dedicar la mayor parte del tiempo al trabajo y dejar a un lado las actividades
recreativas.
Cambios en el estilo de vida causados por el nacimiento de un hijo, la
muerte de un ser querido, divorcio o pérdida del empleo.
Exposición a fuentes de ruido.
Problemas en escuela, trabajo y hogar.
Descanso insuficiente, ansiedad y depresión.
Consumo de drogas.
Síntomas
Ansiedad.
Frustración.
Irritabilidad.
Insomnio.
Deterioro de la memoria.
Dolor de cabeza y muscular.
Falta de apetito.
Cansancio.
Cuando una persona fuma y
se encuentra en este estado es común que incremente el número
de cigarrillos que consume.
Los niños pueden sufrir
los síntomas antes citados, excepto deterioro de la memoria.
Diagnóstico
Puede determinarse que una persona tiene estrés cuando no realiza
de manera eficiente sus actividades diarias y ha perdido entusiasmo por
las mismas.
El diagnóstico se efectúa con base en los síntomas
descritos, se toma en cuenta la historia clínica y se realiza un
interrogatorio para saber cuál es la causa que produce estrés.
Prevención
Enfrentar los problemas.
La relajación ayuda a bloquear el estrés.
Realizar ejercicios físicos y de respiración alivia el nerviosismo.
Dormir de 6 a 8 horas diarias.
Organizar cada una de las actividades diarias.
Complementos vitamínicos y alimenticios fortalecen al organismo
y ayudan a contrarrestar el cansancio o fatiga
Tratamiento
Se recomienda tomar tranquilizantes naturales o infusiones de hierbas de
venta libre para controlar el nerviosismo, ansiedad, e irritabilidad.
Existen algunos medicamentos indicados para el insomnio, que no requieren
receta médica.
El dolor de cabeza y muscular puede aliviarse con un analgésico
de venta libre.
Se puede recurrir a técnicas de relajación para reducir la
tensión muscular.
Establecer una rutina de ejercicios.
Tomar un baño con agua tibia durante 30 minutos.
La música controla el nerviosismo.
Si el estrés provoca que aumente el número de cigarros que
consume, puede recurrir a deshabituantes del tabaco que no requieren receta
médica.
Cuando un niño padece estrés, lo más recomendable
es procurar que viva en un ambiente tranquilo (sin ruido, con música
suave y evitando discusiones), inducirlo a que practique algún deporte,
e incluso puede recurrirse a técnicas de relajación (por
ejemplo yoga).
En ocasiones, sobre todo si el estrés es duradero, es recomendable
acudir a una terapia psicológica o psiquiátrica.
Consulte a su médico.