Éxito
total resultó la Muestra “Retrospectiva de la Moda del Hombre”,
organizado por Manuel Wolf, conocido diseñador ecuatoriano y la
presentación de la colección “Primavera Verano 07 de Canali”,
de INCONTRO, realizada en el Lobby del Museo Antropológico y de
Arte Contemporáneo, MAAC, la noche del miércoles 13 de junio
del año en curso.
Colección
“Primavera Verano 07 de Canali” de INCONTRO
Desde hace
15 años INCONTRO se ha caracterizado por representar en el Ecuador
vestuario confeccionado en Italia por las más reconocidas y prestigiosas
marcas, cuyo uso se ha convertido en un hábito para las personas
que se precian de valorar su imagen, para lo cual proporciona a su exclusiva
clientela un servicio con los más altos estándares de calidad.
En un ambiente
cálido, de mucho color, ambientado con modelos que lucían
trajes de finales del siglo IXX hasta la actualidad, se presentó
esta colección de ropa masculina, de buen gusto, buen corte y excelente
presentación, cuyos tonos fueron en tono pastel, el
lila, verde agua y el rosado. Fueron 10 trajes con sabor retro, travieso
y delicado a la vez, destacándose el retorno triunfal de la chaqueta
de dos botones sobre la de tres botones que había predominado en
los últimos 15 años.
Las telas
en algodón puro, con estampados de rayas uniformes, de colores claros
suaves, cómodas, ligeras y sobre todo distintas, fue la llamativa
propuesta que se usaron para las camisas, la lana en pantalones y chaquetas
y, la seda en corbatas y pañuelos.
Fu interesante
el color de las corbatas, predominando el tono rosado en todo su esplendor,
así como también la gama de colores de los pañuelos
de seda que serán los accesorios protagonistas del momento.
Las prendas
que formarán parte del armario de hombres para el 2007 vienen cargadas
de un sello muy peculiar: telas y texturas propias para gente que desea
dar una apariencia descomplicada, innovadora y jovial. Por su diseño
y corte clásico pero actualizado, Canali puede ser utilizado tanto
por el hombre joven como por el hombre maduro.
La presencia
de los jóvenes modelos, alumnos de la escuela de Turismo de la Universidad
Católica de Guayaquil puso la nota alegre y divertida en esa noche
de marcada elegancia.
“Estos trajes
están abriendo un nuevo mercado en la moda masculina. El diseño
de las marcas que nuestra empresa ofrece, es universal, lo abarca
todo: tela, color, textura y forma, características que nuestros
sentidos aceptan a la hora de vestir con mayor gusto y elegancia”, expresó
Alfredo Santos Oberti, gerente de INCONTRO.
La presentación
de la colección “Primavera-Verano 07 de Canali” se realizó
en el marco de la muestra “Retrospectiva de la Moda”, organizada
por el diseñador y sociólogo de la moda, el ecuatoriano Manuel
Wolf, que comprendía la exhibición de hermosos y elegantes
trajes que fueron usados con furor en épocas pasadas.
Fue interesante
la remembranza escrita que Wolf presentó para que el selecto público
que asistió, comprendiera el paso de la moda masculina a través
de los tiempos., y lo hizo con la presentación de jóvenes
modelos, que luciendo aquellos trajes de antaño, observaron
inmóviles el paso de la moda de hoy.
La muestra permitió
admirar trajes de varios estilos y sus complementos, los más
destacados: el abrigo gris de talle largo, el traje cruzado de 4 botones,
pantalones sostenidos por tirantes haciendo juego con la corbata tipo lazo,
la clásica guayabera en color blanco, las camisas de seda de colores
fuertes haciendo juego con pantalones a la cadera, muy apretados, de basta
acampanado, de colores extravagantes y el inolvidable afro, recuerdo de
la moda hippy, la ropa negra “punk”, el saco de dos botones, la reguetonera,
el elegante y sobrio traje gris oscuro de dos piezas y un conjunto casual,
muy juvenil, saco amarillo, pantalón crema y camiseta celeste.
Remembranza
de la “Moda del Hombre”
A fines del
siglo 19, es decir, entre el 80 y 90, hay poca diferencia en la moda masculina.
No llevar redingote o abrigo de mañana, se consideraba bastante
falto de educación, específicamente los días de visita
o en la procesión religiosa. Nacen los pantalones con pinzas y las
corbatas y lazos se ataban en distintas formas: Los cuellos de las camisas
eran más altos, llamados “chaker”
En 1896, el
Zar de Rusia visita París, en la que puso de moda las pieles en
los hombres pero solo vistas en cuellos puños.
Fue un periodo
de cambios de valores, la vieja sociedad de rígidos moldes empezaba
a resquebrajarse. Los nuevos ricos se tomaban las ciudades aristocráticas.
Los jóvenes
respiraban un aire de libertad, simbolizando en sus trajes de deporte
y en la extravagancia de sus trajes cotidianos. La era victoriana estaba
llegando a su fin.
En ocasiones
de etiqueta el hombre iba vestido con sombrero de copa y redingote, pero
el traje de calle era el “loonge suit”, acompañado de un sombrero
de hongo. Los jóvenes empezaban a llevar la raya marcada, gracias
la invención de la prensa para pantalones.
Los cuellos
de lino muchas veces llegaban hasta debajo de la barbilla del armisticio,
la chaqueta corta solo se veía en funerales, bodas y actos.
Pero llega el
periodo eduardino entre principios de siglo y el estallido de la primera
guerra mundial, lo mismo que en Francia se conoce como la “la belle
époque”, fue un momento de ostentación y extravagancia. Gastaban
más dinero en ropa, comían más y cometían
más infidelidades.
Después
de los años 40, nace el individualismo. La moda tiene auge en todos
los rincones y como todas las crisis tienden a llevarnos al lujo y a la
nostalgia, esto último se imprime en forma acentuada en el atuendo
masculino que recibe la influencia de la imagen eduardina, a diferencia
de las mujeres, el hombre revivía los años 20, que se mantuvo
por casi 3 décadas.
Los años
60 comparados con los 70, fueron tranquilos, era un frenesí comprar
el último “grito” de la moda, basado en un sentimiento escapista
que también se reflejó en las artes, era la época
de una nueva energía que inspiró el “arte pop”. Era la década
geométrica y erótica de las filas artificiales, el Melinex
o lo que hoy sería el látex que iba adornado de eslabones.
Los Beattles, héroes del pop, luego que visitaron la India, son
la inspiración del power flower hippy que se aprecia
en las escandalosas camisas de aquel entonces. Las nalgas adquieren relevancia
en los pantalones a la cadera de bota acampada y eran el punto erógeno
de la moda.
Dos tendencias
sociales afectaron la moda: la vuelta a la naturaleza y el creciente impacto
de la liberación femenina. Este enfrentamiento crea
la moda unisex, que es el préstamo de ideas entre uno y otro sexo.
Las mujeres
adoptan la chaqueta de motociclista y a la camisa masculina, mientras que
los hombres se apropiaban de los pantalones a raya y de colores del
arcoiris que llevaban las mujeres.
El fenómeno
más interesante de la moda de los 70 fue la transformación
de la ropa punk y sus peinados; de ser una moda de “pandilla” a convertirse
en el último grito: cadenas, imperdibles, pelos puntiagudos
engominados y con color azul, amarillo y rubio oxigenado. Es la era del
New Wave, consideraba socialmente como la respuesta de la desilusión
y el desconcierto.
Con estos antecedentes,
es fácil predecir que los grupos sociales también experimentaron
cambios de moda que no solo marcaron una conducta, sino una moda.
Si embargo,
muchos prefirieron con el tiempo, desarrollar una constante en su forma
de presentarse, consolidando el concepto de lo que hoy llamamos “estilo”
que no siempre es “clásico”, ni “antiguo”, ni “ortodoxo”, es simplemente
el hallazgo de la identidad en el fascinante mundo de la moda, donde
siendo parte de un todo social, cada hombre pretende ser individual.
El “marketing”
derribó las selectivas colecciones de pasarela, masificando un producto
lleno de simbologías que sedujeron a las hoy llamadas tribus sociales
con calidad y precios que dejan entrever su liviana existencia.
La moda es
solo una.