Con un territorio
de 2.656 km2 y una población de 75 000 habitantes, Heredia es la
provincia más pequeña de Costa Rica, un pueblo apreciado
por su tradición colonial y arquitectura de antaño.
Un buen número de casas de adobe se pueden
apreciar a lo largo de las comunidades heredianas de Barva y Santo Domingo.
La ciudad de Heredia, mejor conocida como la 'Ciudad de las Flores', se
fundó en 1706, tras la iniciativa de unas 150 familias asentadas
en ese sitio.
En Heredia existen todavía una gran cantidad
de cafetales, muchos de los cuales han sido adaptados para realizar visitas
guiadas con turistas. Resulta fácil deleitarse con el cautivante
proceso de la cosecha, secado y tueste del café.
Entre las maravillas naturales de la provincia de
Heredia, se encuentra el volcán Barva, un formidable coloso situado
en la parte oeste del Parque Nacional Braulio Carrillo, y que se levanta
a 2.906 metros sobre el nivel del mar. La vegetación alrededor
de este gigante dormido es maravillosa; un lugar ideal para la observación
de aves, especialmente para aquellos que sueñan con el suntuoso
quetzal.
Por su parte, el Parque Nacional Braulio Carrillo
representa la mayor riqueza natural cercana al Valle Central. Un
bosque tropical lluvioso, hogar para centenares de especies de plantas
y animales.
La cerrada vegetación del parque resguarda
una gran cantidad de cascadas y ríos, algunos de los cuales son
utilizados en aventuras deportivas. El río Sarapiquí
es otra de las atracciones de la provincia herediana. Este majestuoso
afluente viaja a través de una densa vegetación donde abundan
las aves y posee una corriente ideal para quienes disfrutan de los rápidos
con un grado de dificultad moderado.
Las zonas montañosas de Heredia, justo antes
de cruzar la Cordillera Central, se caracterizan por sus grandes extensiones
de bosques y clima agradable. Muchas personas eligen estos sitios
verdes y frescos para establecerse y vivir alejados del bullicio que impera
en la ciudad.