La provincia
de Bocas del Toro está ubicada en el caribe panameño.
Cubierta en su mayor parte por selva y bosques vírgenes, Bocas del
Toro, puede describirse como una tierra de contrastes. Forma parte
de su geografía el archipiélago de Bocas del Toro, localizado
en la entrada de la Laguna de Chiriquí.
Existen tres opciones para llegar a Bocas del
Toro:
1. Por la carretera Panamericana desde Panamá
hasta Gualaca (400 km) y de allí por la carretera Punta Peña
- Almirante hasta Chiriquí Grande (90 km). Al llegar a Chiriquí
Grande, es posible cruzar a Isla Colón, donde se sitúa la
ciudad de Bocas del Toro, utilizando un bote (ya sea un taxi acuático
o el ferry).
2. La segunda opción es por avión
llegando directamente a Isla Colón, en un vuelo de una hora aprox.
3. Por último puede elegir viajar en barco
desde Panamá.
Le recomendamos el recorrido por la carretera Punta
Peña Almirante, ya que así puede apreciar el continuo cambio
de paisaje. De un lado nos encontramos con la Quebrada Burro y en
el lado opuesto la Hidroeléctrica La Fortuna.
El archipiélago de Bocas del Toro es la esencia
y espejo del caribe panameño. Lo conforman 9 islas, 51 cayos
y 200 isletas. Este archipiélago es la combinación
perfecta entre naturaleza y tradiciones histórico-culturales, con
una variedad cautivante de especies acuáticas, arrecifes de coral,
manglares, bosques tropicales, playas de cristalinas aguas, inquietantes
selvas acompañadas de todo tipo de flora y fauna inimaginables.
En los bosques húmedos tropicales de las
Islas de Bocas del Toro, se han registrado mas de 300 especies de plantas
vasculares y en sus playas nidifican cuatro especies de tortugas marinas
amenazadas a escala mundial, entre ellas la tortuga Verde, la Caguama y
la tortuga Carey.
La población de la provincia está
formada por indios mezclados con criollos. Los criollos son descendientes
de los negros protestantes, su lengua es llamada “guariguari”, que es una
mezcla de afro-antillano, ngobe bugle, español y francés.
El “guariguari” se habla también en Colón y Panamá,
sin incluir el dialecto ngobe bugle, pero con expresiones jamaicanas.
La mayoría de los indios se mantienen en áreas remotas y
practican la agricultura de subsistencia en sus comunidades.
Por todo esto, Bocas del Toro posee una riqueza
étnico cultural, que se refleja a través de las tradiciones,
costumbres, gastronomía, música, bailes y demás manifestaciones
afro antillanas; combinado con la cultura indígena, que aún
permanece intacta y nos transporta mágicamente a las raíces
del continente americano.