¡No quiero tener
barriga!
La solución
está en tus manos. Primeramente hay que fijarse en lo que ingerimos.
Debemos evitar tomar bebidas con gas porque nos hinchan. Además,
es beneficioso dejar de tomar café y sustituirlo por infusiones.
Y, como no, evitar los fritos.
Muchas
veces comemos con prisas, y a la vez que masticamos hablamos, esto provoca
que nos entre más aire en el estómago. Por lo tanto,
comer de forma calmada y masticando bien los alimentos nos ayudará.
Una vez conocido lo que debemos
evitar para conseguir nuestro vientre plano, debemos evaluar lo que nos
conviene ingerir. Las frutas, como melón, pera, piña
y uvas que ayudan a limpiar el estómago, y las verduras son
muy buenas para lograr nuestro objetivo. Hay que complementar esta
dieta con carnes asadas o a la plancha, que contengan pocas grasas, y con
pescados hervidos.
Parece muy fácil pero
esto se complica. La dieta tiene resultado si se acompaña
con un poco de ejercicio. Lo mejor para reducir la barriga son las
abdominales. Será suficiente con que lo hagas un par de veces
por semana, pero eso sí, debes ser constante. Si lo crees
conveniente puedes acudir a la farmacia y preguntarle a algún profesional
por alguna crema reductora.
La constancia es la clave,
es importante tanto en la comida como en el ejercicio. Ya nos contarás
los resultados. Suerte.
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